jueves, 27 de diciembre de 2012

HEMOS HALLADO GRACIA DELANTE DEL ALTÍSIMO



HEMOS HALLADO GRACIA DELANTE DEL ALTÍSIMO


 Hemos hallado Gracia delante del Altísimo, es decir nuestro sacrificio-ofrenda, fue aceptado por El Padre, entramos en comunión con él por medio del Señor Que Vive en nosotros y que en nuestra vida-corazón, Ha Triunfado, Reina, hace Su Voluntad. Así es que ha comenzado una nueva creación, Cielos Nuevos y tierra nueva, porque ahora Dios esta vivo y Presente en nuestros corazones, y por medio nuestro en el mundo.

 El Señor vive y Reina en nuestros corazones, tiene una libertad que no había conocido, que nunca tuvo en tiempos anteriores, así es que, mientras en el mundo renueva Su Pasión, mientras es Crucificado, negado, traicionado, abandonado, etc., (especialmente en las mismas religiones), Triunfa, Vive, Reina, permanece Vivo y Resucitado en nuestros corazones.

 ¿Qué es lo que hace la diferencia?, la voluntad, pues habiendo tenido buena voluntad y habiendo perseverado, El Señor nos ha dado Su Reino, porque lo quisimos, lo preferimos, elegimos, hemos muerto a nosotros mismos entregándonos por completo a Él, para darle el gusto, para Que Él tuviera lo que quería en el mundo en nuestra vida-corazón.

 En el mundo continuará la prueba, la tribulación, y será mientras no se le dé a Dios lo que pide, Él no hace, ni quiere las tinieblas, las hacemos y queremos nosotros en complicidad con los demonios, porque deseamos seguir en rebeldía, rechazando Su Voluntad, oponiéndonos orgullosa y soberbiamente a Él, desesperados por probar que somos capaces, omnipotentes, inteligentes, grandes, etc., y acabando por demostrar todo lo contrario, siendo vencidos en ese orgullo egoísta y presuntuoso, tan inútil y vanidoso como la luz de un fósforo.

 Dios quiere dar El Bien y la Vida a todos, pero, no lo queremos recibir, por ello es que Pasa y da a cada uno lo suyo, hace justicia, se da y brinda a los que lo quieren recibir-aceptar, mientras que no puede a los que lo rechazan o siguen insistiendo en que Él les haga caso, incluso diciendo que tienen fe, no viendo que pelean contra Dios y en eso son manipulados por el adversario porque son claramente rebeldes.

 Dios Llama a todos, no discrimina, es cada uno el que elige obedecer-responder o seguir ignorándolo, rechazándolo, repudiándolo, negándose a Él. El que lo acepta, lo tiene, mientras que el que desea imponer a Dios que acepte su delirio, voluntad, capricho, exigencia, etc., lo esta rechazando y por ello, no lo tiene, aunque diga creer en Dios y tener Fe, solo se engaña a sí mismo.

 Todo el que quiera renunciar verdaderamente a sí mismo pasando por una verdadera muerte mística, dejándose transformar por El Señor siguiéndolo en El Camino de Su Voluntad, ya tiene y tendrá definitivamente a Dios-Vida Eterna en la medida que persevere, pero, ha hallado Gracia delante de Dios, pues tal deseo-intención-voluntad, es lo que hace feliz a Dios, lo hace sonreír, y es lo que hace Que El Padre Envíe-Revele al Hijo.

 El Hijo Se Revela manifestando Su Voluntad, y si respondemos, perseveramos, si renunciamos a nosotros y colaboramos en Que Se Haga, lo que nos va Revelando Es El Amor de Dios, nos va dando El Espíritu, que entra en nosotros como purificador, corrigiéndonos, rectificándonos, cambiándonos, convirtiéndonos, transubstanciándonos.

 El problema siempre es que no queremos lo que Dios quiere y encima, seguimos tercos insistiendo en lo que nosotros queremos, aun diciendo que lo amamos y seguimos. Esa rivalidad es signo de desconfianza, cuando lo único que pide El Señor es confianza, fe, que lo sigamos creyendo en Su Amor, dejándolo Ser y Hacer a Él.

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miércoles, 19 de diciembre de 2012

LA RELIGIÓN VERDADERA



LA RELIGIÓN VERDADERA


 La religión es para volver a Dios, no es para hacer cosas buenas, para estudiar, para llenarse de orgullo abominable y andar buscando reconocimiento y aceptación en el mundo. Volver a Dios quiere decir vencer a los enemigos espirituales y empezar a amar a Dios como corresponde, dejar de histeriquear y escandalizarse por lo que sucede, que solo sirve para que aprendamos a no preocuparnos inútilmente por nosotros mismos, y empezar a obedecer a Dios y colaborar con Él como es debido y conveniente.

 Nos engañamos si nos quedamos en la religión solo construyendo humanamente, viviendo en y para el mundo, dedicados a vanidades, entretenidos buscando reconocimiento, aceptación, haciendo cosas que pueden ser buenas, mientras que lo esencial, el amor a Dios, se lo seguimos negando, debido a que no aceptamos Su Voluntad, no nos convertimos, seguimos hundidos en nuestro abismo de miedo, angustia, preocupación, lástima, etc., no haciendo, ni queriendo hacer otra cosa mas que pensar egoísta y obtusamente en nosotros mismos.

 Cualquiera puede hacer cosas buenas, vistosas, llamativas, cualquiera sin que se trate de religión, puede realizar caridad, es bueno, es conveniente, necesario, pero, so no es religión, ni se agota ahí la religión, ni nada. La religión verdadera no es ni una ONG, ni una empresa, ni una secta, sin embargo muchas religiones en estos tiempos son esas cosas, o peores, no en vano ya desde el antiguo testamento, el profeta jeremías, esta escrito, ‘nido de serpientes’.

 Amar a Dios Es aceptar Su Voluntad, no impedir su Revelación, al contrario, colaborar en Que Se Revele, orar, adorar, pedirle que diga, haga, Que él Sea Verdaderamente Dios, Que Haga Su Voluntad, colaborando nosotros en Que Así Sea, y es ahí donde esta el Amén Verdadero, de lo contrario, orgullosos, ciegos, delirantes de soberbia, nos paseamos por el mundo haciendo lo que se nos viene en ganas, y luego, llamamos a eso,’religión’, esperando que el mundo nos felicite, apruebe, y que hasta Dios se convierta en un admirador nuestro.

 La religión no es para lograr que seamos aceptados, amados, tomados en cuenta, vistos, etc., no es una pasarela, no es el mundo, si hacemos eso de las religiones, las estamos hundiendo. La religión es para amar a Dios, para aprender a amar a Dios, para volver a Él, para aprender a obedecer, para purgar la rebeldía original, ya que el pecado de Adán y Eva fue desobediencia, renegar de Dios, alzarse orgullosamente deseando ser dioses por instigación satánica, y por ambición propia.

 Mientras nos sigamos teniendo lástima, pena, auto-compasión enfermiza y deseando adoración, aceptación, reconocimiento, gloria, vamos a seguir colaborando con el adversario y su reino de mentiras, buscando todo eso que es inmundicia propia del infierno, dedicándonos a vanidades, empeñándonos en construir un repulsivo humanismo, que es satanismo, donde cada uno se adora a sí mismo y quiere ser adorado por otros, incluso por Dios, viviendo de apariencias, para la imagen, construyendo así la imagen de la bestia.

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miércoles, 12 de diciembre de 2012

¿Y EL AMOR?



¿Y EL AMOR?


ABISMOS DE VICIOS

 La historia de la humanidad es esta tragedia en la que un ángel rebelde, celoso de sí mismo, clama ser tenido por dios y aun mas que Dios, un cerdo delirante de orgullo que quiere ser reconocido-vito-tenido-aceptado como lo que dice y quiere ser, un pobre paria que se tiene lástima a sí mismo y se auto-reivindica clamando aceptación y reconocimiento, pero, en realidad es un maldito caprichoso enfermo de vanidad, celos, orgullo, maldad, un maldito depravado egoísta y miserable que no ha amado, ni quiso hacerlo, ni lo hará porque ya murió en su miseria voluntariamente desamorada y odiosa.

 La cuestión es que no somos diferentes, y siendo orgullosos, ambiciosos, delirantes, soberbios, caprichosos, etc., tenemos su mismo espíritu, por lo que lo tenemos de superior, cabeza, lo tenemos en casa, en el propio corazón exigiéndonos, demandándonos e imponiéndosenos, reclamando que lo miremos, le prestemos atención, hagamos caso, etc., queriéndonos manipular desde adentro, en el orgullo delirante que es su espíritu-presencia-reinado, en ese amor propio que queremos que se vea satisfecho mientras nos adoramos a nosotros mismos y clamamos porque otros nos obedezcan, miren, adoren, sirvan, etc.

 Mientras sigamos queriendo permanecer orgullosamente rebeldes a Dios, vamos a seguir estando bajo el dominio, la autoridad, el poder, el capricho de satanás, simplemente porque no somos diferentes, y porque queremos pertenecerle, tener su espíritu, compartir su reino-ser esencia.


Y ENCIMA ORGULLOSOS

 Debemos abandonar la comodidad, la brutal comodidad indiferente a Dios donde practicamos el agnosticismo, ni siquiera nos interesa Dios, si existe o no, o si se puede Revelar, solo pensamos enfermiza y obsesiva, caprichosa y obtusamente en nosotros mismos, miramos lo que queremos y llenos de rabia por lo que no podemos o no tenemos, o por lo que nos toca soportar, odiamos, obramos con despecho, queriendo demostrar con berrinches que estamos enojados, llamando la atención como adolescentes.

 Evidentemente, en tan depravado comportamiento, estamos dominados por el adversario, puede ser y hacer lo que quiera en nosotros, y por medio nuestro, puede hacernos creer lo que se le ocurra, porque somos mentirosos y caprichosos como él, porque queremos ser rebeldes a Dios y clamamos porque nuestros delirios de soberbia sean reconocidos, aceptados, y ansiosos nos movemos buscando la manera de que nos vean, de demostrar grandeza, perfección, etc., clamando adoración, reconocimiento, gloria.

 Somos unos egoístas que solo viven para sí mismos, hundidos en el propio abismo de miserias, no queriendo amar, sino mas bien preocupados siempre por lograr ser amados, adorados, vistos, llamando permanentemente la atención, reclamando ser obedecidos, queriendo creer que tenemos poder y somos grandes, por lo que justificamos luego, el pedido de adoración, no siendo diferentes a los políticos que gobiernan las naciones, déspotas sicarios de satanás que oprimen a los pueblos con su demagogia, con esa hambre y sed de adoración, oro, poder, dinero, control, dominación.

 Es en vano que nos quejemos de lo que hacen los tiránicos caprichosos celosos de sí mismos y desesperados por se adorados y obedecidos cuando  en el corazón, en la propia vida, hacemos lo mismo, a Dios lo tenemos sometido, esclavizado, aplastado, oprimido y no le permitimos Que Se Revele, no lo dejamos Ser y Hacer a Su Voluntad en nosotros, ni por medio nuestro, sino que estamos delirantes de soberbia tratando de demostrar que somos dioses, reyes, señores, etc., calmando enfermizamente que nos amen, adoren o que no nos desprecien, anulando a Dios, sometiéndolo al olvido, relegándolo a un papel secundario en nuestra vida.

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jueves, 29 de noviembre de 2012

FE VERDADERA



FE VERDADERA


FALSA FE

 Debemos aprender a seguir al Señor, discernir Su Voluntad, querer Que Se Haga en nuestra vida, justamente, para tener Vida, Vida Eterna-Espiritual, o Vida Verdadera, porque si no Vive El Señor en nosotros, no tenemos vida, sino una sola y simple existencia humana, y por mas que hablemos de fe, somos existencialistas, amantes del mundo y de la vida en éste.

 Verdadera Fe no es estudiar, no es aprender, si bien de algo sirve saber, leer, estudiar, no es eso, considerar simplemente que los demonios, saben mucho mas que nosotros, son mucho mas inteligentes, e incluso, tienen mas fe en la existencia de Dios que todos los humanos juntos, sin embargo, están en el infierno, simplemente porque les faltó lo esencial, el amor, Amar a Dios.


HIPÓCRITAS DE TODOS LOS TIEMPOS

 Lo mismo ha ocurrido con fariseos y maestros de la ley, saduceos, escribas, etc., en el tiempo de la Primera Venida del Señor, sabían mucho de leyes, preceptos, etc., pero, les faltaba lo esencial, el Amor a Dios, notar que inclusive, se atrevían a disputar con El Señor, La Sabiduría Misma de Dios, La Palabra Viva de Dios, El Mismo Autor de la Ley, mas no de los añadidos humanos posteriores.

 Ellos no querían ver lo esencial, estaban llenos de orgullo, presuntuosos de lo que habían aprendido, verdaderos racionalistas que querían creer que con saber estaba todo, y si se hablaba e practicas, también se ajustaban a lo prescripto hasta rayar la locura. Acá también criticaban y acusaban al Señor, diciendo que era infiel, incumplidor, rebelde y traidor a la tradición de sus padres, y Él les aclaró que ellos mismos se declaraban como hijos de los que mataron a los profetas, lo que significa que no solo los mataron físicamente, sino que los mataron espiritualmente no entendiendo nada, y practicando mucho menos de lo que los profetas intentaron decir.

 Notar que en estos tiempos de la Segunda Venida del Señor, la situación no es diferente, todos nos vanagloriamos de haber aprendido, saber y practicar, encerrándonos orgullosamente en nuestra perfección, rechazando la Verdad mas pura simple, negándole el Amor a Dios, negándonos a prestarle atención.


ORGULLO

 Considerar como cada vez hay menos oración, mientras estalla la desesperación por el dialogo humano, poniéndose de manifiesto como cada cual esta desesperado-excitado por demostrar sus conocimientos, capacidades y presentarse como un ídolo demandando adoración, aceptación, etc., dejando a Dios de lado, ignorándolo por completo, casi como si no existiera, aunque nos llenamos la boca hablando supuestamente de Él.

 Todos nos hallamos cómodamente asentados en nosotros, apoyados en nuestras supuestas capacidades, conocimientos, etc., orgullosos, satisfechos y demandando adoración, queriendo que se reconozca lo que hicimos, adquirido, tenemos, hacemos, sabemos, podemos, etc., poniendo de manifiesto que vivimos por y para nosotros, que nos llenamos de amor propio, que no amamos a Dios y no amamos a nadie.

 El amor a Dios esta anulado, negado conscientemente en muchos pero, en la gran mayoría olvidado o pospuesto, porque cada cual solo sabe y quiere preocuparse por sí mismo, hacerse adorar, reconocer, ver, obedecer, etc., y si se va a Dios, es con formalismo, sacramentalismos, hablándole como a alguien ausente, distante, como si fuese un ídolo, y es que así lo vemos simplemente porque no lo amamos, porque no le prestamos atención, porque queremos que, incluso Él, nos adore, admire, se postre reconociéndonos como dioses, reyes, señores, cuando en realidad, somos tales en la rebeldía, el capricho, el reniego, la vanidad, los vicios, etc.


VERDADERA FE ES OBEDECER A DIOS

 La Verdadera Fe, no consiste en saber, ni en hacer, sino en obedecer, y no podemos obedecer si no prestamos atención, si no queremos escuchar, si no hay oración verdadera en la que renunciar a sí mismo para aceptar Su Voluntad como se quería Revelar.

 Notar como el racionalismo ha invadido las religiones y cada cual esta orgullosos de sus conocimientos, experiencias, etc., de su humanidad, de lo que dice que es capaz de hacer o no, cuando la religión verdadera consiste en morir a sí mismo, para Que Viva El Señor, para Que Él Sea y Haga, el hacer por sí mismo, el hacerse por sí, etc., es lo que anula a Dios y le impide Vivir, Ser y Hacer, porque no lo amamos, sino que estamos buscando reconocimiento, aceptación, queremos destacarnos, es amor propio, preocupación por sí.

 Fe Verdadera no es saber, no es hacer o dejar de hacer, sino que es discernir la Voluntad Divina, Querer Que Se Haga, renunciar a sí mismo, tratando así a Dios como Vivo y Viviente, como capaz de Revelarse. Este es el problema actual, se estudia a Dios como algo pasado, histórico, pero no se lo trata como Vivo y Viviente, como capaz de Revelarse, eso es una fe muerta, porque anula a Dios, lo mata, y es como muchos quieren vivir, porque si Dios pudiese Revelarse, habría que obedecerlo, y es lo que o quieren los orgullosos.

 Notar como la religión católica pasó a ser protestante, debido a que es racional, le de importancia a la palabra escrita y anula todo tipo de Revelación, el orgullo impera, el amor propio, la obra humana, el saber, la razón, y al final, todo es lo mismo agnosticismo y racionalismo existencialista, pues Dios queda prácticamente anulado, eclipsado por la humanidad excesiva, por el creciente amor propio, orgullo, ese deseo de ser adorado, reconocido, ese vivir en y para el mundo aun hablando de Dios todo el tiempo, cada cual preocupado por sí, por ser amado, reconocido, aceptado, no ignorado.

 Así queda consumado el pecado original en estos tiempos, pues la parte humana, domina la divina y la anula, no hay Fe real, sino humana, inventada, farisaica, inútil que se opone a Dios, rechaza Su Revelación, Palabra Viva, y que esfuerza por negarla, dado que la humanidad prefiere seguir preocupada por sí misma, dedicada al mundo, al triunfo en éste, a la gloria en el mundo, suponiendo que eso es el reino o algo parecido.

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domingo, 25 de noviembre de 2012

LÍMITES A DIOS EN FAVOR DE SATANÁS



LÍMITES A DIOS EN FAVOR DE SATANÁS


SE REPITE EL MISMO ERROR

 Queremos tener control, poder, autoridad sobre Dios, y es para que Él nonos controle, impere, sobre nosotros, porque tenemos miedo y estamos preocupados, pero, por sobretodo, porque estamos llenos de rabia, furia, bronca, porque no queremos obedecer, no queremos confiar, queremos seguir haciendo lo que se nos viene en ganas, y si Dios se mueve y hasta si Revela Su Voluntad, se produce un gran escándalo.

 Es como ha sucedido en el mundo, cuando El Señor, por Él mismo  o por miedo de Su Madre, María Virgen, manifestó Su Voluntad, la Reveló, enseguida el adversario y los suyos volaron escandalizados a tratar de apagar el fuego, cerrar las apariciones, imponer silencio, diciendo hipócritamente ‘prudencia’, siendo una prudencia infernal la que prevalecía, debido a que los demonios en complicidad con la estulticia humana, le ponían límites a Dios.

 Esto, no fue diferente al hecho de los judíos, no fue diferente a crucificar al Señor para no tener que reconocerlo, no tener que obedecerlo, no tener que perder el control de la vida, el control del mundo, prefirieron las tinieblas a la luz, y cada cual quiso volver a su casa-cosas-actividades-ocupaciones, como sino hubiese ocurrido nada, queriendo creer que no sucedía nada importante o en todo caso, ‘serio y digno de fe’.

 Ya venía avanzando el adversario en el mundo y en las religiones, logrando que en ninguno de los dos lados se amara a Dios en verdad, imponiendo que cada cual se preocupara por sí mismo, su prestigio, imagen, apariencia, por vivir en y para el mundo, buscando fama, aceptación y gloria en el tiempo y no queriendo pasar desapercibidos como si de eso quedara algo mas que polvo y cenizas, pues eso es lo que es por mas que el enemigo lo presente como si fuese oro o algo importante.


INDIFERENCIA A DIOS

 Ante las Revelaciones del Señor y de María Virgen, hubo principalmente indiferencia bestial, infernal, abominable, depravada, poniéndose de manifiesto que a nadie le importaba nada de nada, ni de nada, solo de sí mismo querían preocuparse, seguir dedicándose a su interés personal, y es así como los demonios siguieron triunfando. No intervinieron los Reyes del Cielo Im Personam por casualidad, gusto o fuera de tiempo, sino que lo hicieron en el momento en el que podía ser todo remediado, salvado, cuando comenzaba la humanidad a transitar voluntariamente un punto sin retorno, y justamente para eso, para evitar lo que al final, ha llegado en estos tiempos.

 Como en su primera venida, El Señor fue condenado, rechazado, repudiado, ignorado, tratado como loco, etc., y luego, la consecuencia, es la misma, es quedarse sin Dios, así es que Dios quedó fuera de la creación que comenzó a tener un nuevo orden mundial, lo que pudieron hacer los satanistas porque los supuestos creyentes, se pasaron a su bando, muchos conscientes, muchos inconscientes, pero, el amor a Dios se apagó, enfrió, la fe se abandonó, y cada cual solo supo y quiso seguir viviendo enfermizamente dedicado a sí mismo, a construir su imagen personal, cual avatar, por la que hacerse reconocer en la pasarela del mundo y exigir adoración, fama, honor, gloria, etc., como prostitutas que se exhiben ante satanás para ser elegidas y glorificadas en el mundo.


ES PECADO GENERALIZADO, RECHAZO DE TODOS A SU VOLUNTAD

 Como ocurrió en el mundo, en la vida personal de cada uno, todos padecemos una intervención libertadora del Señor, una Revelación donde nos quiere dar humilde, librarnos de la soberbia inmunda y depravada, de ese asqueroso engreimiento infernal, pero, si elegimos seguir con nuestra vida, voluntad, caprichos, dedicados a nosotros, preocupados por nosotros.

 Todos vamos camino a la reedición, a la exageración, degradación, a quedar atrapaos en el mundo y dedicados egoísta y miserablemente a nosotros tratando de hacernos amar, adorar, etc., no queriendo escuchar Que Dios Es Amor, Que El nos Ama y que no debemos buscar, sino dar, entregarnos a Él recibiéndolo, aceptándolo, no impidiendo Su Paso-Revelación-Venida.

 Todos estamos encerrados en nosotros mismos, abismados, opuestos a Dios, incluso hablando de Él o hablándole a Él, debemos ver, pedir al Señor que nos muestre-Revele cuál es su Voluntad, dónde estamos oponiéndonos a Él y rechazándolo. Como sucedió en su Primera Venida, lo rechazamos y nos escandalizamos de como lo hacen los otros, pero, no somos diferentes, y la verdad, todo el que lo rechaza, es el que lo pierde, el que no lo tiene, y consecuentemente, al final se pierde por mas que conquiste el mundo, es decir, por mas que triunfe en éste y se vanagloríe de ser dios.

 Fue una prueba para la supuesta fe de la humanidad Que El Señor Haya Venido de esta manera, como lo fue la primera vez que lo hiciera en un pesebre, para librarnos de orgullo, soberbia, presunciones y engaños, para que ejerzamos la Fe. Como la primera vez, no fue elegido, no fue amado, ni siquiera entre los suyos. Como la primera vez también, al final, solo lo verán los que lo aman, eligen, se convierten y entregan a Su Voluntad, no así los que desean seguir sus vidas mundanas, terrenas y exageradamente humanas, tanto que se vuelven deformaciones abominables, mas infernales que pertenecientes a Dios.

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jueves, 22 de noviembre de 2012

ROMPER EL ENGAÑO



ROMPER EL ENGAÑO


VENCER EL AUTOENGAÑO-COMPLICIDAD CON EL ADVERSARIO

 Nuestra vida orgullosa, hecha por nosotros mismos, por cuenta propia, esa irrealidad en la que vivimos alienados, encerrados, es como la estatua del sueño del rey nabucodonosor que el profeta Daniel interpretó, esta formada por cinco principados o reinados del adversario que deben ser destruidos, de los que debemos ser purificados, de los que El Señor quiere liberarnos, salvarnos.

 No puede Salvarnos El Señor si no queremos, si no renunciamos a ese apego a nosotros mismos, a la propia voluntad, al poder y reinado del adversario, a esa sumisión sigilosa que el enemigo impone ofreciendo su supuesto poder donde nos va atando con su voluntad y sometiendo, manipulando, pasando a ser, a vivir él en nosotros, y luego, por medio nuestro a estar presente en el mundo y también a adueñárselo con el cuento del humanismo y de la exaltación humana.

 Esos cinco principados, son los cuatro conocidos elementales, tierra, fuego, aire y agua, son espíritus demoníacos, a los que se añade el quinto en estos últimos tiempos que es el pensamiento o espíritu, que es propiamente la new age o la síntesis de los otros, un príncipe impostor, el espíritu del mismo anticristo.

 Como en el sueño, cae una piedra que destruye esa estatua, ídolo, que simboliza el orgullo, que es el amor propio, y que es esa delirante, obsesiva y miedosa dedicación a sí mismo, esa obsesivo pensar en sí todo el tiempo, la expresión del apego miedoso a sí mismo, el resultado del egoísmo, la mezquindad, la oposición a Dios y la negación de Él y a Él.

 La Piedra o Roca de Dios, es un choque que padecemos con la Verdad, con El Señor mismo, una irrupción suya o Paso Suyo en nuestra vida. Ahí vemos la Verdad de golpe, comprendemos en medio de la dificultad, como cuando saulo chocó contra El Señor, que nada somos, nada podemos, nada tenemos, nada sabemos, etc., es como una inyección de Verdad, donde podemos elegir cambiar de vida o rebelarnos definitivamente.

 También, en ese chocar contra la Verdad, como saulo, podemos decir que lo que ocurre es un ahorcamiento, es conocer el propio límite, legar a un extremo donde comprobamos nuestra limitación, los fines o bordes de nuestra humanidad, y es un momento donde nuestro pretendido perfecto y cómodo mundo se nos viene abajo, derrumba, es demolido.

 No nos golpea El Señor, chocamos contra nuestro propio límite, nos ahorcamos y ahogamos con nuestra exageración, y generalmente es un punto donde el adversario prepara una trampa con la que intenta tomar el control total de nuestra vida, dominarnos por completo con el cuento de que nos exaltamos, triunfamos y nos adueñamos de nuestra vida, cuando en realidad, nos estamos volviendo definitivamente rebeldes a Dios, opuestos a Él y sumamente preocupados por nosotros mismos.


HIJOS DE DIOS

 Si completamos este proceso en el paso por el mundo, El Señor nos convierte en seres semejantes a Él, en hijos de Dios, nos forja a su Imagen y Semejanza, y es así como el Padre y Él, por El Espíritu Santo, Vienen a formar su morada en nosotros, tal y como lo dijo y se halla escrito en el Evangelio según San Juan.

 La forma para librar estas batallas, es siguiendo al Señor en El Camino de Su Voluntad, es decir, queriendo y colaborando en Que Se Haga Su Voluntad, en Que Su Voluntad Triunfe, Se Haga en nuestra Vida, así, Que Él Reine en nosotros y Pase a Ser Nuestro Verdadero Rey y Señor.

 Esto requiere un combate diario donde renunciamos a nuestra voluntad para Que Se Haga Su Voluntad, y por supuesto que requiere lo que se ha usado siempre en el combate espiritual, Oración, Ayuno y Limosna, pero, lo principal es el Santo Sacrificio de sí mismo, hecho en la renuncia a la propia voluntad, porque es donde se produce un real desapego de sí y entrega a Dios.

 La entrega a Dios es Amor a Dios, y El Camino se trata de eso, de volver a Amar a Dios, y hacerlo Bien.

 La Verdad es que hay que orar mucho y bien, perseverar en la oración, sin oración, no se puede hacer anda, dado que Orar Es Abrir la puerta a Dios, es darle lugar a su Intervención o Paso, a Su Paso o Venida, es permitir que una Fuera Sobrenatural entre en nuestra vida.

 Nadie puede darse vida espiritual a sí mismo, nadie puede forjarse por sí a Imagen y Semejanza de Dios, no son las cosas que podemos hacer o dejar de hacer las que nos forman a su Imagen y Semejanza, porque, no podemos darnos Divinidad, no podemos darnos espiritualidad, no podemos darnos vida siquiera, de ahí que se entienda que El Camino consiste en aceptar a Dios, recibirlo, y es ahí donde adquirimos Espiritualidad-Vida, verdadera Vida Eterna.

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VOLUNTAD PROPIA ESCLAVA DE SATANÁS



VOLUNTAD PROPIA ESCLAVA DE SATANÁS


 ‘Ya no quiero mas nada, ya no me importa mas nada, no necesito mas nada’, dice el alma y se abandona a sí misma, se ausenta en sí, lo que deja un vacío que es lo que el adversario busca, quería, lo que perseguía al provoca discordias, divisiones, etc., porque ahí entra él, dado que es un vacío o ausencia de Dios, carencia de voluntad de amar, deseo de odiar, etc., de manera que, admitidos tales sentimientos, deseados, puede imponérnoslos, puede meterse y luego, ir extendiendo y afirmando su presencia-poder-reinado-dominio en nosotros.

 Su interés es tomar las almas, estar sin ser notado, haciéndoles creer que padecen por culpa de otros, de lo que les hicieron, y tanto mejor si puede hacer creer que Dios ha perjudicado al alma, ahí tiene mas poder, presencia, puede ser mas él en el alma, y de ahí que pueda irla transformando y reuniendo con él.

 Trabaja fácilmente con los sentimientos de culpa, le sirven para postrar a las almas, hundirlas, dominarlas y someterlas, son instrumento poderoso en sus garras para manipularlas, pues, infundiendo culpa, y sugiriéndoles algunas palabras, logra dominar la voluntad, doblegarla o generarla en el sentido que se le antoje, adueñándose así de la vida de cada uno y haciendo hacer o no hacer según su antojo.

 Lo que persigue el adversario es anular la voluntad propia buena y generar una voluntad propia rebelde, toma nuestra humanidad, libertad, voluntad, y a destruye, aniquila, frustra, y luego, hace surgir una nueva, rebelde, resentida, odiosa, encaminada a preocuparse por sí misma, y decidida a cualquier cosa sin remordimiento ni reparo, pues tiene deseo de venganza, de ser e imponerse como si fuese justicia, algo debido.

 Nuestro yo-voluntad, queda apegado al adversario, sometido, y éste le miente, le hace creer que es dios y así, le transfunde e impone su voluntad dominándolo, y luego, nos dejamos dominar por la voluntad que consideramos propia, pero, no es tal, sino que es una asociación ilícita con el adversario, donde éste nos hace creer que somos dioses, cuando en realidad somos esclavos.

 De este engaño y esclavitud viene a sacarnos El Señor, por ello constantemente nos pide renuncia a sí, a la propia voluntad, para poder elegirlo a Él, para repudiar al adverso y su dominio sobre nosotros, para poder liberarnos, Salvarnos de caer dominados, sometidos por la mentira, para que ya no seamos esclavos-socios de satanás.

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lunes, 19 de noviembre de 2012

DONES DEL ESPÍRITU SANTO

DONES DEL ESPÍRITU SANTO


 Los Dones del Espíritu Santo, son espíritus, son fuegos, fuerzas, y son como columnas, pilares, que componen el espíritu, la vida espiritual, de cuya ausencia o carencia, padecemos debilidad, miedo, inestabilidad, desorden, pues se generan en el alma vicios, vacíos, abismos, depresiones, los que nos someten, ligan, atan, encadenan, al infierno, haciendo de conexión o puente donde los demonios pueden levantarse, alzarse, ingresar a nuestra vida y devorar el alma, manipularnos, constituirse en reyes y señores, mientras que pasamos a ser esclavos suyos.

 Son fuegos fulminantes capaces de aniquilar el vicio, purgarlo, extirparlo de raíz y poner así el principio de la Vida-Presencia de Dios en el alma, de ir forjando su estadía en nosotros. Nos dan la Fuerza y Luz necesaria para que siempre, en todo y en todos, queramos Que Se Haga y Triunfe la Voluntad de Dios.

 Son Dones porque los recibimos como Gracia, algo gratuito, generosidad de Dios, Es Él Que Se Brinda, que nos da Su Amor-Vida-Ser-Esencia. Los Dones no se inventan, se reciben o no, y los recibimos solo y simplemente cundo recibimos a Dios, cuando lo aceptamos, cuando queremos amarlo, así es que negándonos a Dios, no recibimos su Amor, por lo tanto no recibimos Su Espíritu-amor-Dones.

 Recibimos-amamos a Dios cuando aceptamos Su Voluntad, cuando queremos Que Se Haga y Triunfe en nuestra vida, cuando queremos Que Él Viva y Sea en nosotros y en el mundo por medio nuestro, pues si nosotros deseamos ser y hacer, Él no tiene lugar, por mas que hablemos de Dios, lo que escribimos con la mano, lo borramos con el codo.

 Los Dones, son Espíritus, Fuerzas y Luces de Dios, impulsos, movimientos, como vientos que nos levantan, sostienen y dirigen si nos abrimos a ellos, si dejamos que Dios obre dándole plena libertad, si le concedemos el Vivir, Ser y Hacer en nosotros, cosa que hacemos al aceptar Su Voluntad, querer Que Se Haga y colaborar en Que Así Sea.

 Son como siete fuegos que hacen un gran fuego, como siete fósforos encendidos que hacen una sola y gran llama, que vienen a nosotros desde Dios, es como su sonrisa o mirada, beneplácito, expresión de su Amor, o como una caricia cariñosa, afectuosa y tierna.

 Los Siete Sagrados Dones del Espíritu Santo, son: Sabiduría, Fortaleza, Consejo, Entendimiento, Santo Temor de Dios, Ciencia y Piedad.

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martes, 13 de noviembre de 2012

NOS DEDICAMOS A ACUSAR EN VEZ DE RECONOCER LA VIGA DEL OJO PROPIO



NOS DEDICAMOS A ACUSAR EN VEZ DE RECONOCER LA VIGA DEL OJO PROPIO


NOS ODIAMOS Y RENEGAMOS DE LOS TROPIEZOS EN VEZ DE APOYARNOS PARA CRECER EN LA VERDAD

 En este mundo tan enfermo de materialismo, vanidad, veneno infernal de idolatría donde cada cual se preocupa solo por sí mismo, su hijo maldito, (el orgullo-ego-amor propio-deseo de adoración), por el dinero y el poder, prestar atención a Dios y obedecerlo, es tenido como si fuese malo, enfermedad, locura, alineación, y es por mismo miedo enfermizote los idiotas que se desesperan por hacerse amar, adorar, ver, notar y que no quieren que haya cosa imperfecta, según el mundo y satanás, que pueda acarrearles un desprecio o una crítica, dado que son triviales miedosos solo preocupados por sí mismos y llenos de miedo, terror, abominable y egoísta preocupación por sí.

 Egolatría infernal hay en las almas que se incapacitan voluntariamente para amar, a nadie le interesa otra cosa mas que hacerse adorar, servir, y todo se lamentan si se ven humanamente limitados o humillados, suponen que es morir, y es así como hoy en día, peor que si hubiésemos vuelto a la época de las cavernas, se desprecia y sacrifica a los que en el mundo son considerados imperfectos o inútiles, que no sirven para producir, o que solo generan gastos, dado que el dinero es dios y la eficiencia diosa.

 Viéndose limitados, muchos se entristecen, odian, aborrecen, se lamentan y se convierten en inmundas cloacas de impurezas, vomitando el estiércol de su abominable putrefacción sobre otros, incluso, escupiendo al cielo, suponiendo que así son fuertes, grandes, potentes, o que se liberan.


ABORTO-SACRIFICIO HUMANO A LOS DIOSES

 En el mundo antiguo, supuestamente incivilizado, se despeñaban bebes enfermos o defectuosos que no sirvieran para lo que era importante entonces, la guerra, la carrera de las armas, el oficio público, el trabajo, etc., hoy en día no es diferente, el aborto se ha generalizado, e incluso el tener hijos es considerado un problema, accidente, o un hecho fortuito de mala suerte, y se le tributan a los demonios, sus víctimas.

 Si todo vuelve a repetirse, es porque hemos involucionado, por mas que se hable de progreso, evolución y se venda la tecnología como la superación de la humanidad, la verdad es que los espíritus están atrofiados, enfermos, nadie ama, ni le interesa, cada cual solo se preocupa por su inmundo y cómodo bienestar, por entregarse como idiota infeliz a comodidades, no queriendo pasar dificultad alguna, odiando, renegando y escupiendo veneno como cerdos demonios infernales que reniegan de su maldita suerte no queriendo reconocer o admitir que se la han provocado al negarse a amar, al repudiar la Verdad.

 No van las almas de los abortados a los demonios, los que se entregan en cuerpo y alma a los demonios, son los que abortan, los abortados son inocentes, quedan en el limbo de bebés esperando ser liberados con el bautismo o la oración de almas caritativas.


SOLO HAY UN DIOS

 Solo crecen, fermentan caprichos, maldiciones, depravaciones en las almas, cada cual se lamenta por sí, se preocupa porque no es perfecto o porque no puede hacer lo que infernalmente se le antoja, así es como nos odiamos a nosotros mismos, nuestra suerte, y luego a todos, no queriendo ver que somos un grano de pus, un cúmulo de maldad infernal porque no nos importa otra cosa mas que el orgullo, el amor propio, hacer lo que se nos viene en ganas.

 Lo único que hacemos es convertirnos en cerdos inmundos resentidos llenos de rabia, bronca que se la pasan escupiendo veneno de su frustración, pues no conseguimos sino comprobar lo que obtusa, cerrada y orgullosamente no queremos ver y nos esforzamos por negar, que no somos dioses, y que, por mas que reneguemos, protestemos, hagamos escándalo, berrinche, etc., Solo Hay Un Dios.

 Estamos mas que envenenados masticando el veneno de renegar del hecho que no cesamos de comprobar amargamente la verdad que nos esforzamos por rechazar, es decir, que no somos dioses, que no podemos imponer nuestra voluntad, que por un lado o por otro, solo hallamos limitaciones, reveces, problemas, contratiempos, dificultades, etc.

 Al final somos unos tontos, porque los obtusos malditos odiosos y renegados somos nosotros, los que rechazan la Verdad, somos nosotros, por ello, los idiotas que sufrimos, también somos nosotros los que eternamente padeceremos porque queremos ser miserables, no amar, no aceptar a Dios, pasar el tiempo renegando, peleando, protestando, odiando, pareciera que siempre tenemos motivos, excusas para negar el amor e imponer un odio, un rechazo, una maldición o acusación.

 Nos hemos convertido en malditas serpientes venenosas, escupimos veneno, porque generamos veneno, y esto es porque nos odiamos, porque renegamos de nuestra suerte e incapacidad, porque somos orgullosamente duros, tercos, despiadados que quieren someter, vencer, aplastar, prevalecer y no ceder nunca en nada, inmundos miserables que se incapacitan voluntariamente  así mismos para dar algo solo porque sí, por generosidad.


AHORCADOS POR LA PROPIA MISERIA

 No queremos siquiera darle unos instantes de nuestra vida al Señor, estamos centros-hundidos-encerrados en nosotros, nos hemos convertido en lanzas venenosas de satanás para herir corazones, vidas ajenas, y es así que estamos peleando todos contra todos escupiendo el maldito veneno de la serpiente infernal, y convirtiéndonos en similar a ese cerdo.

 Nos hemos convertido en unos miserables obtusos, cerraos, encaprichados que se desesperan por hacer siempre lo que se les ocurre, lo que quieren, no queriendo negarse en nada, no queriendo sacrificarse un instante, no queriendo renunciar o retroceder, así es que al final, acabamos chocando con la propia incapacidad, cortedad, con los propios límites, pudiendo ahí conocer que somos basura y no los malditos dioses delirantes que decimos y que orgullosamente queremos ser.

 No nos castiga nadie, chocamos con los propios límites, nos ahogamos, ahorcamos con la propia soga, con la voluntad propia caprichosa que generamos, eso es lo que nos ahorca, no es ni Dios, ni son los otros como caprichosamente queremos creer los que nos perjudican, somos nosotros que nos incapacitamos para amar y nos dedicamos a odiar, al decir, quejarnos, aborrecer, acusar, culpar, etc.

 Si queremos superar nuestras limitaciones e incapacidades, como estúpidos, nos dedicamos a acusar a otros, culparlos y odiarlos, renegando como demonios, no viendo que nos convertimos en tales, desarrollando un espíritu infernal en nosotros que es el que nos ata al infierno, somete, hunde, esclaviza, que es ese mismo odio y acusaciones que hacemos solo porque sí, siempre y contra todos teniendo estiércol en los ojos y queriendo suponer que los inmundos son los otros.

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domingo, 11 de noviembre de 2012

MISTERIOSA PRESENCIA DEL SEÑOR EN TODO TIEMPO



MISTERIOSA PRESENCIA DEL SEÑOR EN TODO TIEMPO


ES POSIBLE PORQUE ES DIOS Y HOMBRE

 Es difícil de explicar, El Señor estuvo en el tiempo hace mas de dos mil años, y si bien parece que ya pasó, la verdad es que no se halla ahora ausente, porque Él no es solo Humano, sino que también Es Divino, y como Dios Que Es, no tiene tiempo, Es Eterno, así es que aunque haya pasado o estado, aunque se haya introducido en el tiempo antes, por su Divinidad, estuvo Vivo y Presente en todo momento, en todo tiempo, su Omnividencia Divina le permitió estar a la vez en todo tiempo de principio a fin de la historia. Hasta acá lo que yo puedo explicar, mejor que El Señor abra el entendimiento y explique esto.

 Entrando en el mundo en aquel momento, también estableció su entrada-Victoria-Presencia en todo tiempo, la que sería posible, efectiva y real en la medida en que las almas que pasen por el tiempo en cada época, lo recibieran, aceptaran y se entregaran a Él. De ahí es que siempre, en cada época haya grandes Santos, los que son Don de Dios para la humanidad en general, y don de sí mismos a Dios y a la humanidad, pues los que responden a su vocación y son fieles al Llamado de Dios, posibilitan Que Él Venga-Vuelva-Viva, que esté Presente en cada momento.

 Si en una época no hay quien le responda, si cada cual solo piensa en sí mismo, se preocupa por sí y entrega a sus vicios, ambiciones, vanidades, etc., se produce una gran desolación, ausencia del Señor, algo que afecta a todas las almas, las mismas que son responsables porque no aman a Dios, no le responden, no se entregan a Su Voluntad, porque viven egoísta y miserablemente para sí mismas persiguiendo como idiotas su satisfacción, no queriendo ver que no la van a obtener porque dejan a Dios, afuera.


COLABORAR EN SU VUELTA-VENIDA EN CADA ÉPOCA

 Dios viene, Vuelve, pero, hay que quererlo, debemos darle algo para que entre en la propia vida, y en el mundo, él no quiere permanecer muerto y ausente, no quiere la desolación para el mundo, ni para las almas, eso lo queremos nosotros aunque nos quejemos o culpemos a otros o a Dios mismo.

 Si queremos que cese la ausencia de Dios, debemos empezar a renunciar a nosotros mismos, esforzarnos, entregarnos a Él, dejar de pensar egoísta y miedosamente en nosotros y darle lo que pide, responder en aquello a lo que nos llama, porque solo así lo veremos, tendremos, saldremos del abismo, abatimiento, muerte, de la subordinación al enemigo, de la esfera de su influencia perturbadora, de su misma perturbación totalmente alienada de maldad infernal.

 Dios debe prevalecer en nuestra vida, El Señor tiene que ser Primero, solo así logramos que Venga-Vuelva a la propia vida, dándonos su Vida Eterna, Su Presencia, y también así logramos que Venga-Vuelva para beneficio de muchos.

 Si falta Dios en esta época, es porque falta amor a Dios, porque Él no tiene donde reposar su Cabeza, no puede bajar, permanece, entrar, vivir en vida alguna, no tiene espacio, tiempo, no hay corazones que lo amen. Hay muchos que dicen amarlo, pero, no es suficiente, mas se preocupan por sí mismos, por obtener algo de Él, por lograr que los sirva, mire, ame, atienda, conforme, como nenes inmaduros.

 El amor que hace falta es propio de un verdadero sacrificio, de negación de sí, amor real, y tantotas necesario se hace, cuanto menos se lo ama, es decir, es mucha la necesidad, ausencia, carencia, son pocos los que aman verdaderamente, y así es como una gran deuda que sigue creciendo, un vacío que sigue aumentado, algo que se vuelve prácticamente irremediable.


NO PLEGARSE A LA COSTUMBRE DE RECHAZO DEL SEÑOR

 Como se vuelve costumbre, moda, el rechazo a Dios, se impone, cada cual siente miedo, angustia, preocupación y se pierde en sí mismo tratando de hacerse amar, aceptar, ver, reconocer, etc., en el mundo, suponiendo que eso es salvación, eso es evitar la muerte, porque se considera que estar muerto es estar olvidado o no ser tomado en cuenta, no viendo que la muerte es olvidarse de Dios, no prestarle atención, no tomarlo en cuenta.

 Aun entre quienes decimos hacerlo, prestarle atención, se verifica también la misma abominable y atroz indiferencia, es un interés superficial, egoísta, mundano, terreno por Dios, no es real, no es amor, sino mas bien una preocupación por lograr que nos ame, mire, preste atención, conforme, etc., no hemos crecido, madurado, no amamos a Dios, por ello es que no lo vemos.

 Debemos dar un paso mas, responder a lo que nos esta pidiendo, hacerle caso, confiar en Él y perseverar en El Camino, no rechazándolo como todos para luego acusarlo de que no esta o no viene, esa es la tontería general, tenemos que aprender a aceptarlo como Se Revela, ahí lo tenemos, porque si repudiamos o rechazamos lo que nos da, no podemos quejarnos de que no nos ama, no nos mira, o esta ausente, porque somos nosotros los que lo repudiamos, echamos y dejamos a fuera, los que no lo queremos recibir simplemente porque no nos conforma.


DEJARSE GUIAR-CONDUCIR POR ÉL

 Solos no podemos responder a la vocación, porque, ni la conocemos, ahí ya empezamos mal, y si la inventamos, por supuesto que no vamos a estar haciendo nada, o nada bueno, dado que solo nos dedicaremos a mentir y engañarnos, a llamar la atención, imponer que se reconozca nuestra vanidad, delirio, fantasía y mentira.

 Tenemos que aceptar a Dios, recibir al Señor, dejar que Él nos Guíe, nos vaya conduciendo hacia una verdadera respuesta a Dios, a su Llamada-Vocación a la Vida, a amarlo, a permanecer en Él, a ser en El Que Es, es decir a dejarlo Ser y Hacer a Él en nuestra vida, para que pueda Permanecer-Ser-Vivir y así nosotros podamos permanecer-vivir-ser en Él.

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miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿EVOLUCIÓN O INVOLUCIÓN?



¿EVOLUCIÓN O INVOLUCIÓN?


EXAMINAR EL INTERIOR PARA VER SI EVOLUCIONAMOS O NO A PESAR DEL PROGRESO

En el cuadro que sigue, se comparan, primeramente, la mujer vieja-Eva-babilonia, con todo lo que esto representa, y la mujer nueva-María-Mujer Vestida de Sol, formadas respectivamente por los espíritus de orgullo, vanidad, tibieza y muerte, y por otro lado, por los espíritus de Verdad, Libertad, Paz y Luz.

Mujer Vieja
Mujer Nueva
1
Orgullo
Verdad
2
Vanidad
Libertad
3
Tibieza
Paz
4
Muerte
Luz

Hombre Viejo
Hombre Nuevo
5
Miedo y culpa
Amor
6
Nada
Justicia
7
Impiedad
Misericordia

Hijo muerto
Símil caín
Hijo Vivo
Símil Abel
8
Envanecimiento
Humildad
9
Lástima
Compasión
10
Aflicción
Consolación
11
Lamentación
Abandono
12
Desesperación
Inmutabilidad

 Cada espíritu, surge del anterior y lo contiene, es como una evolución o un crecimiento, es como un árbol, y justamente, el de la vieja, representa el árbol de la ciencia del bien y del mal y de la mujer nueva, representa el Árbol de la Vida. Son así dos voluntades, des amores, uno a sí mismo, el otro a Dios, uno implica hundirse-encerrarse en sí, el otro abrirse y entregarse a Dios haciéndose ofrenda-sacrificio de amor a Él a semejanza del Señor, que es quien lo hace en nosotros si lo seguimos.

 El amor a Dios consiste en aceptar Su Voluntad, querer Que Se haga en nuestra vida, en la de otros y en el mundo, colaborando en ello con el propio Santo Sacrificio, es decir, renunciando a nosotros y entregándonos a Él, a lo que Él quiera. Ahí crece en nosotros un espíritu de aproa Dios Que Es El Árbol de la Vida, y es lo que nos mantiene unidos-ligados-enlazados a Dios, lo que representa la escala de Jacob, lo que nos hace hijos, y es como si Él nos llevara de la mano.

 Si nos oponemos a la Voluntad de Dios, aunque hablemos de Él y digamos que practicamos religión, no crece el espíritu de amor a Dios que Él puede tomar, Bendecir y multiplicar, no tenemos Su Presencia Viva en nosotros, porque no lo aceptamos, y así, en el interior, se forma el espíritu del enemigo, de negación a Dios, oposición a Él, de amor propio, preocupación por sí, etc., nos vamos hacia abajo, hundimos, perdemos embotados en nosotros mismos, perecemos atrapados en nuestra falta de amor, y encima, orgullosos, soberbios y despiadados acusando a otros de no amarnos, cuando el abismo desolado y desamorado, esta en nosotros.


¿DÓNDE OCURRE ESTO?

 Considerar que, esto ocurre en la humanidad en general, en cada civilización, en cada corazón, también en cada nación, y en cada religión, ahí se da esta evolución o involución, ahí es donde debería surgir el amor a Dios para salir de la inmersión en sí mismo que nos lleva por decantación al abismo.

 Si corre el tiempo, y se le va negando el verdadero amor a Dios, va generándose en el interior de cada uno el árbol de la ciencia del bien y del mal, ese razonamiento desamorado solo preocupado por sí mismo donde nos justificamos de no amar, decimos no poder, y donde nos quejamos de que otros no nos amen, pero, no hacemos esfuerzo o sacrificio alguno para remediar la situación, nos quejamos como demonios de lo que padecemos, pero, como éstos, no queremos amar, no queremos perdonar, no queremos dar nada, no miramos a Dios, no damos nada que pueda ser bendecido y multiplicado, solo quejas, lamentos, protestas, demandas, etc., son cosas que brotan de los corazones, o de al ausencia de éstos en estos tiempos de racionalismo hipócrita.

 No es la razón donde todo se resuelve, los demonios son mas inteligentes que los humanos, pero, siguen encerrados en el abismo, lo que nos saca del infierno es el amor, la voluntad de amar, el perdonar, olvidar, el querer amar. Si queremos ver a Dios, si queremos Que Vuelva El Señor, debemos empezar a amarlo, a entregarnos, a aceptarlo, a generar amor, reencender el Fuego, de lo contrario, no conseguiremos otra cosa mas que beber el amargo cáliz de la atroz, abominable desolación, del mas absoluto vacío o ausencia de Dios en el corazón y en el mundo.


EL VARÓN

 De la mujer, surge el varón, así es que de todo lo que representan tanto babilonia como la mujer Vestida de Sol, surge el Varón que rige a las naciones, el Espíritu. En el caso de quienes viven en sí mismo y usan el tiempo de paso por el mundo, se convierten en miedosos con sentimientos de culpa y vagan perdiendo el tiempo, o lo que es peor, dedicándose a lo que es malo y solo agrava su situación haciéndose amar, adorar, obedecer, peleando contra todos exigiendo tener poder, autoridad, humillando solo para prevalecer, cuando en realidad, por miedo, quieren dominar y no son capaces de dominarse a sí mismos.

 En el fondo, se consideran culpables y se auto-desprecian y de ahí es que se muevan caprichosamente a remediar la situación que los avergüenza, el motivo por el que se auto-desprecian, pero, así es como se vuelven culpables, dado que reniegan de Dios, se hacen mas que rebeldes y pelean como nenes celosos-caprichosos contra todo y todos, especialmente contra Dios a quien quieren suplantar.

 El que reniega de Dios, acaba siendo y teniendo solo una gran nada, todos sus actos son nada y producen nada, así es que en su interior, solo tiene vacío y desolación, muerte, polvo y cenizas, y aunque reniegue, proteste, cosecha su siembra, tiene lo que da, mas allá de lo que diga o finja dar, Dios Es Justo y no miente, de manera que si padecemos una gran nada en nosotros, debemos empezar a vender todo, renunciar, seguir al Señor porque lo que hacemos es hipocresía desamorada, un embuste que nos postra en el infierno y somete al enemigo privándonos de Dios.

 Al final, quedamos atrapados en la miseria del corazón que se pudre, atrofia y nos volvemos totalmente impíos, faltos de piedad y despiadados, resentidos odiosos y malditos que solo quieren odiar, protestar, maltratar, aborrecer, etc., como nenes caprichosos-celosos. Considerar en esto como va evolucionando el hijo del enemigo en nosotros, como nos vamos acercando y fundiendo con el enemigo, y por mas que nos quejemos, si no empezamos a dar lo que pedimos, es decir, si no empezamos a amar a Dios, quedaremos en el abismo y aun mas abajo, absolutamente separados de Dios, perdidos en nosotros.


LOS HIJOS

 Así como de Adán y Eva surgieron hijos, de estos espíritus que decimos, surgen hijos, pueden ser otros espíritus, o pueden ser uno solo que también crece y evoluciona, o decrece e involuciona, según se trata del bueno o del mal espíritu. Considerar que puede entenderse que esto ocurre tanto en el interior de cada uno, como en una nación, como en el mundo y también en las religiones.

 En el caso del mal espíritu, lo que sigue en ese proceso de negarse a Dios, hundirse en sí y hacerse luego adorar por otros, es el espíritu envanecimiento, el alma se vuelve delirante, consumadamente delirante, fantasiosa, alienada consentidamente, por capricho y maldad, se cree sus mentiras, deambulando sobre la faz de la tierra exigiendo que se la reconozca por aquello que dice ser, saber, poder, hacer, tener, etc., horriblemente embotada y absorta en sí misma, presa de su delirio-capricho, que es un olvido consumado de Dios y de negación de amor a Él.

 Pasado el tiempo en ese estado, la involución siguiente es el espíritu de lástima, donde el alma se aflige, auto-compadece, demostrando como todo lo convierte a sí misma, es decir, en vez de dar a Dios, como se niega, todo lo vuelve egoísta y miserablemente para sí. Debería tener compasión y agradecimiento para con Dios, ser generosa con Él, mirarlo, prestarle atención, hacerle caso, pero, como no quiere y no lo hace, se hunde en sí y se aflige, se compadece y en el fondo, se auto-desprecia.

 Sigue al involución hasta producir un espíritu, por asociación o sometimiento al adversario al apartarse de Dios, de aflicción, que ahoga, sofoca al alma, es como si padeciera su propia debilidad, fragilidad, trivialidad, yace en sí misma y sufre una muerte espantosa, porque se muere de inanición, de debilidad, como si fuese una anorexia espiritual.

 Para evitar esto, debería empezar a renunciar a sí misma y a amar a Dios, generando un deseo y espíritu de consolación. Acá hay que tener cuidado, la consolación llega amando, dando, porque eso genera amor y el Amor es donde Dios puede entrar y permanecer, mientras que la consolación que busca el egoísta, es hacerse amar, servir, adorar, permanecer en su comodidad odiosa, resentida, miserable, indiferente, quejándose y reclamando satisfacción, solo para volverse mas abominable y preso de su ser miserable, inmundo, infernal y repulsivo, que hasta a los demonios causa rechazo.

 Considerar que, si no empezamos a amar a Dios, el alma se va resecando, pudriendo, muriendo, deformando, se autoconsumo y ocurre una transformación en la que es convertida en demonio, no pudiendo luego ya ver mas la Luz, no pudiendo permanecer al sol, por ello, si pasa el tiempo y no amamos a Dios, no nos esforzamos, nos vamos pudriendo en vida y de la ausencia de Dios en el corazón es que nos llegan todos los sufrimientos, amen de estar a merced de demonios y sus astucias, el mundo, etc., por ello, por mas que nos quejemos, somos nosotros los que debemos empezar a poner fin a la situación que nos aqueja, y lo hacemos amando, perdonando, aceptando a Dios, renunciando a nosotros mismos, generando amor, no sacándolo como demonios.

 El paso siguiente en la involución voluntaria, en el desamor, en la muerte del alma que pare un inmundo espíritu, es el espíritu de la lamentación, donde solo se exhalan quejas, aullidos, porque el dolor se hace constante como el de agonizante, y sumamente insufrible, peor que cáncer de huesos, no hay palabras para describir los tormentos que las almas conocen-padecen al llegar a este punto de ausencia de Dios, olvido de Él, negación de Su Voluntad. También ocurre lo mismo a naciones, pueblos, religiones y al mundo en general.

 El final, es la mas abominable desesperación, pues se junta y alza en el interior todo lo anterior y el alma esta absolutamente descontrolada hecha una furia, vuelta un fuego infernal que solo arde, sufre, odia, quiere destruir y hacer padecer a todos porque de ésta ya no brota sino podredumbre y maldad como de un cadáver en descomposición.

 Mas allá del progreso o no material, tecnológico, etc., lo que Dios Juzga es el progreso, la evolución o crecimiento del corazón, del Espíritu de Amor, y nos estamos apegando tanto al mundo y sus cosas que dejamos lo que es espiritual verdadero de lado al punto incluso de creer que lo malo es bueno.

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