jueves, 27 de diciembre de 2012

HEMOS HALLADO GRACIA DELANTE DEL ALTÍSIMO



HEMOS HALLADO GRACIA DELANTE DEL ALTÍSIMO


 Hemos hallado Gracia delante del Altísimo, es decir nuestro sacrificio-ofrenda, fue aceptado por El Padre, entramos en comunión con él por medio del Señor Que Vive en nosotros y que en nuestra vida-corazón, Ha Triunfado, Reina, hace Su Voluntad. Así es que ha comenzado una nueva creación, Cielos Nuevos y tierra nueva, porque ahora Dios esta vivo y Presente en nuestros corazones, y por medio nuestro en el mundo.

 El Señor vive y Reina en nuestros corazones, tiene una libertad que no había conocido, que nunca tuvo en tiempos anteriores, así es que, mientras en el mundo renueva Su Pasión, mientras es Crucificado, negado, traicionado, abandonado, etc., (especialmente en las mismas religiones), Triunfa, Vive, Reina, permanece Vivo y Resucitado en nuestros corazones.

 ¿Qué es lo que hace la diferencia?, la voluntad, pues habiendo tenido buena voluntad y habiendo perseverado, El Señor nos ha dado Su Reino, porque lo quisimos, lo preferimos, elegimos, hemos muerto a nosotros mismos entregándonos por completo a Él, para darle el gusto, para Que Él tuviera lo que quería en el mundo en nuestra vida-corazón.

 En el mundo continuará la prueba, la tribulación, y será mientras no se le dé a Dios lo que pide, Él no hace, ni quiere las tinieblas, las hacemos y queremos nosotros en complicidad con los demonios, porque deseamos seguir en rebeldía, rechazando Su Voluntad, oponiéndonos orgullosa y soberbiamente a Él, desesperados por probar que somos capaces, omnipotentes, inteligentes, grandes, etc., y acabando por demostrar todo lo contrario, siendo vencidos en ese orgullo egoísta y presuntuoso, tan inútil y vanidoso como la luz de un fósforo.

 Dios quiere dar El Bien y la Vida a todos, pero, no lo queremos recibir, por ello es que Pasa y da a cada uno lo suyo, hace justicia, se da y brinda a los que lo quieren recibir-aceptar, mientras que no puede a los que lo rechazan o siguen insistiendo en que Él les haga caso, incluso diciendo que tienen fe, no viendo que pelean contra Dios y en eso son manipulados por el adversario porque son claramente rebeldes.

 Dios Llama a todos, no discrimina, es cada uno el que elige obedecer-responder o seguir ignorándolo, rechazándolo, repudiándolo, negándose a Él. El que lo acepta, lo tiene, mientras que el que desea imponer a Dios que acepte su delirio, voluntad, capricho, exigencia, etc., lo esta rechazando y por ello, no lo tiene, aunque diga creer en Dios y tener Fe, solo se engaña a sí mismo.

 Todo el que quiera renunciar verdaderamente a sí mismo pasando por una verdadera muerte mística, dejándose transformar por El Señor siguiéndolo en El Camino de Su Voluntad, ya tiene y tendrá definitivamente a Dios-Vida Eterna en la medida que persevere, pero, ha hallado Gracia delante de Dios, pues tal deseo-intención-voluntad, es lo que hace feliz a Dios, lo hace sonreír, y es lo que hace Que El Padre Envíe-Revele al Hijo.

 El Hijo Se Revela manifestando Su Voluntad, y si respondemos, perseveramos, si renunciamos a nosotros y colaboramos en Que Se Haga, lo que nos va Revelando Es El Amor de Dios, nos va dando El Espíritu, que entra en nosotros como purificador, corrigiéndonos, rectificándonos, cambiándonos, convirtiéndonos, transubstanciándonos.

 El problema siempre es que no queremos lo que Dios quiere y encima, seguimos tercos insistiendo en lo que nosotros queremos, aun diciendo que lo amamos y seguimos. Esa rivalidad es signo de desconfianza, cuando lo único que pide El Señor es confianza, fe, que lo sigamos creyendo en Su Amor, dejándolo Ser y Hacer a Él.

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miércoles, 19 de diciembre de 2012

LA RELIGIÓN VERDADERA



LA RELIGIÓN VERDADERA


 La religión es para volver a Dios, no es para hacer cosas buenas, para estudiar, para llenarse de orgullo abominable y andar buscando reconocimiento y aceptación en el mundo. Volver a Dios quiere decir vencer a los enemigos espirituales y empezar a amar a Dios como corresponde, dejar de histeriquear y escandalizarse por lo que sucede, que solo sirve para que aprendamos a no preocuparnos inútilmente por nosotros mismos, y empezar a obedecer a Dios y colaborar con Él como es debido y conveniente.

 Nos engañamos si nos quedamos en la religión solo construyendo humanamente, viviendo en y para el mundo, dedicados a vanidades, entretenidos buscando reconocimiento, aceptación, haciendo cosas que pueden ser buenas, mientras que lo esencial, el amor a Dios, se lo seguimos negando, debido a que no aceptamos Su Voluntad, no nos convertimos, seguimos hundidos en nuestro abismo de miedo, angustia, preocupación, lástima, etc., no haciendo, ni queriendo hacer otra cosa mas que pensar egoísta y obtusamente en nosotros mismos.

 Cualquiera puede hacer cosas buenas, vistosas, llamativas, cualquiera sin que se trate de religión, puede realizar caridad, es bueno, es conveniente, necesario, pero, so no es religión, ni se agota ahí la religión, ni nada. La religión verdadera no es ni una ONG, ni una empresa, ni una secta, sin embargo muchas religiones en estos tiempos son esas cosas, o peores, no en vano ya desde el antiguo testamento, el profeta jeremías, esta escrito, ‘nido de serpientes’.

 Amar a Dios Es aceptar Su Voluntad, no impedir su Revelación, al contrario, colaborar en Que Se Revele, orar, adorar, pedirle que diga, haga, Que él Sea Verdaderamente Dios, Que Haga Su Voluntad, colaborando nosotros en Que Así Sea, y es ahí donde esta el Amén Verdadero, de lo contrario, orgullosos, ciegos, delirantes de soberbia, nos paseamos por el mundo haciendo lo que se nos viene en ganas, y luego, llamamos a eso,’religión’, esperando que el mundo nos felicite, apruebe, y que hasta Dios se convierta en un admirador nuestro.

 La religión no es para lograr que seamos aceptados, amados, tomados en cuenta, vistos, etc., no es una pasarela, no es el mundo, si hacemos eso de las religiones, las estamos hundiendo. La religión es para amar a Dios, para aprender a amar a Dios, para volver a Él, para aprender a obedecer, para purgar la rebeldía original, ya que el pecado de Adán y Eva fue desobediencia, renegar de Dios, alzarse orgullosamente deseando ser dioses por instigación satánica, y por ambición propia.

 Mientras nos sigamos teniendo lástima, pena, auto-compasión enfermiza y deseando adoración, aceptación, reconocimiento, gloria, vamos a seguir colaborando con el adversario y su reino de mentiras, buscando todo eso que es inmundicia propia del infierno, dedicándonos a vanidades, empeñándonos en construir un repulsivo humanismo, que es satanismo, donde cada uno se adora a sí mismo y quiere ser adorado por otros, incluso por Dios, viviendo de apariencias, para la imagen, construyendo así la imagen de la bestia.

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miércoles, 12 de diciembre de 2012

¿Y EL AMOR?



¿Y EL AMOR?


ABISMOS DE VICIOS

 La historia de la humanidad es esta tragedia en la que un ángel rebelde, celoso de sí mismo, clama ser tenido por dios y aun mas que Dios, un cerdo delirante de orgullo que quiere ser reconocido-vito-tenido-aceptado como lo que dice y quiere ser, un pobre paria que se tiene lástima a sí mismo y se auto-reivindica clamando aceptación y reconocimiento, pero, en realidad es un maldito caprichoso enfermo de vanidad, celos, orgullo, maldad, un maldito depravado egoísta y miserable que no ha amado, ni quiso hacerlo, ni lo hará porque ya murió en su miseria voluntariamente desamorada y odiosa.

 La cuestión es que no somos diferentes, y siendo orgullosos, ambiciosos, delirantes, soberbios, caprichosos, etc., tenemos su mismo espíritu, por lo que lo tenemos de superior, cabeza, lo tenemos en casa, en el propio corazón exigiéndonos, demandándonos e imponiéndosenos, reclamando que lo miremos, le prestemos atención, hagamos caso, etc., queriéndonos manipular desde adentro, en el orgullo delirante que es su espíritu-presencia-reinado, en ese amor propio que queremos que se vea satisfecho mientras nos adoramos a nosotros mismos y clamamos porque otros nos obedezcan, miren, adoren, sirvan, etc.

 Mientras sigamos queriendo permanecer orgullosamente rebeldes a Dios, vamos a seguir estando bajo el dominio, la autoridad, el poder, el capricho de satanás, simplemente porque no somos diferentes, y porque queremos pertenecerle, tener su espíritu, compartir su reino-ser esencia.


Y ENCIMA ORGULLOSOS

 Debemos abandonar la comodidad, la brutal comodidad indiferente a Dios donde practicamos el agnosticismo, ni siquiera nos interesa Dios, si existe o no, o si se puede Revelar, solo pensamos enfermiza y obsesiva, caprichosa y obtusamente en nosotros mismos, miramos lo que queremos y llenos de rabia por lo que no podemos o no tenemos, o por lo que nos toca soportar, odiamos, obramos con despecho, queriendo demostrar con berrinches que estamos enojados, llamando la atención como adolescentes.

 Evidentemente, en tan depravado comportamiento, estamos dominados por el adversario, puede ser y hacer lo que quiera en nosotros, y por medio nuestro, puede hacernos creer lo que se le ocurra, porque somos mentirosos y caprichosos como él, porque queremos ser rebeldes a Dios y clamamos porque nuestros delirios de soberbia sean reconocidos, aceptados, y ansiosos nos movemos buscando la manera de que nos vean, de demostrar grandeza, perfección, etc., clamando adoración, reconocimiento, gloria.

 Somos unos egoístas que solo viven para sí mismos, hundidos en el propio abismo de miserias, no queriendo amar, sino mas bien preocupados siempre por lograr ser amados, adorados, vistos, llamando permanentemente la atención, reclamando ser obedecidos, queriendo creer que tenemos poder y somos grandes, por lo que justificamos luego, el pedido de adoración, no siendo diferentes a los políticos que gobiernan las naciones, déspotas sicarios de satanás que oprimen a los pueblos con su demagogia, con esa hambre y sed de adoración, oro, poder, dinero, control, dominación.

 Es en vano que nos quejemos de lo que hacen los tiránicos caprichosos celosos de sí mismos y desesperados por se adorados y obedecidos cuando  en el corazón, en la propia vida, hacemos lo mismo, a Dios lo tenemos sometido, esclavizado, aplastado, oprimido y no le permitimos Que Se Revele, no lo dejamos Ser y Hacer a Su Voluntad en nosotros, ni por medio nuestro, sino que estamos delirantes de soberbia tratando de demostrar que somos dioses, reyes, señores, etc., calmando enfermizamente que nos amen, adoren o que no nos desprecien, anulando a Dios, sometiéndolo al olvido, relegándolo a un papel secundario en nuestra vida.

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NOS ENCONTRAMOS A INSTANTES DEL INICIO DE UNA NUEVA ETAPA DE LA HISTORIA Explicación de los pasajes bíblicos: Águila que ...